“Piensas que estoy Loco”
…HELICÓN: ¿Y qué es lo que querías?
CALÍGULA (sigue con naturalidad): La luna.
HELICÓN: ¿Qué?
CALÍGULA: Sí, quería la luna.
HELICÓN: ¡Ah! (Silencio. HELICÓN se acerca.) ¿Para qué?
CALÍGULA: Bueno… Es una de las cosas que no tengo.
HELICÓN: Claro. ¿Y ya está todo resuelto?
CALÍGULA: No, no he podido conseguirla.
HELICÓN: ¡Qué lástima!
CALÍGULA: Sí, por eso estoy cansado. (Pausa). ¡Helicón!
HELICÓN: Sí, Cayo.
CALÍGULA: Piensas que estoy loco.
HELICÓN: De sobra sabes que nunca pienso. Soy demasiado inteligente para eso.
CALÍGULA: Sí. ¡En fin! Pero no estoy loco y aún más: nunca he sido tan razonable. Simplemente, sentí en mí, de pronto, la necesidad de lo imposible. (Pausa). Las cosas, tal como son, no me parecen satisfactorias.
Calígula (Acto primero, Escena cuarta)
Albert Camus
Visto en La Divina Comedia
Calígula, ¿estaba loco o estaba equivocado?
Yo creo que, el de Camus, no estaba ninguna de esas dos cosas sino que sabía muy bien lo que hacía y decía…
El Calígula de Camus disfraza sus ansias de poder con una medida, consciente y premeditada locura. Utiliza lo que otros denominan “locura” para llevar a cabo sus planes. Tener la luna es ser un dios, ya lo dice en varias ocasiones y él, como un todopoderoso, puede crear y puede destruir a su antojo.
¿equivocado? jamás se me ocurriría pensarlo. Jugaba una partida de ajedrez consigo mismo y el premio consistía en que era él quien siempre ganaba.
un saludo Francisco.
Es muy interesante el paralelismo entre El Calígula de Camus, El Príncipe de Maquivelo y Aguirre, la Cólera de Dios. Su leitmotiv es el mismo: la búsqueda del poder.
un abrazo
Muchas gracias por pasarte por aquí Vailima! Es un honor para mí. Yo, al leer la obra (me la compré este agosto porque me encantó este pasaje que pegaron en tu blog) interpreté que no se trataba tanto de conseguir el poder sino de hacer ver al resto que no tenían que obedecer al tirano. De hecho, Calígula se pasa la obra entera recompensando a quien le desafía o al menos así lo entendí yo…